El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuestionó la política económica y de infraestructura del Gobierno nacional y respondió a declaraciones del jefe de Gabinete, Diego Santilli. El cruce se produjo este viernes durante la Cumbre Federal de Logística, organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI). La discusión tuvo lugar en medio de las negociaciones políticas entre la Casa Rosada y distintos gobernadores.
Entre los temas de conversación figuran la suspensión de las PASO, la reforma política y los posibles acuerdos electorales de cara al próximo año. Horas antes, Santilli había señalado que los mandatarios provinciales deberían estar preocupados ante la posibilidad de una victoria de Kicillof y un eventual regreso del kirchnerismo al poder. Durante su participación en un panel, el gobernador centró sus críticas en la política económica y de infraestructura del Ejecutivo nacional. “Se está discutiendo dónde nos vamos a ubicar en la cadena alimenticia: si la Argentina va a ser presa o si va a participar de los lugares donde se acumula”, sostuvo Kicillof.
Luego, planteó la necesidad de contar con una planificación nacional. “Me parece que es central darse una perspectiva nacional de planificación. No podemos pensar que el interés nacional va a tener su mejor evolución si se somete a intereses que no son propios”, expresó. En esa misma línea, agregó: “Es fundamental que tengamos un plan que permita una Argentina más integrada y una Argentina más federal.
Y hoy estamos sufriendo todos la interrupción de toda la obra pública desde el nivel nacional”. Santilli había planteado previamente que los gobernadores debían evaluar las consecuencias políticas de una eventual vuelta del kirchnerismo. “Los que deberían estar preocupados son los gobernadores. Imaginemos que el kirchnerismo vuelva y gane Kicillof”, afirmó.
A continuación, enumeró distintos escenarios provinciales. “Te sacan la coparticipación a la Ciudad. En el sur avanza otra vez la toma de tierras. ¿Qué va a pasar con Neuquén y Río Negro, ese Abu Dabi y Dubái?
¿Qué va a pensar Córdoba si le vuelven a poner la 125, el gobernador de Santa Fe que lo dejan solo de nuevo contra el narcotráfico, qué va a pensar San Juan que se está poniendo de punta en el proceso minero argentino, o Salta?”, expresó. Las declaraciones se produjeron mientras el Gobierno nacional busca cerrar acuerdos con mandatarios provinciales para obtener respaldo legislativo y ordenar la estrategia electoral del próximo año. El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, también cuestionó la política de infraestructura durante la cumbre. “La Nación no construye ni un bicicletero, sino se meten en un programa nacional de infraestructura, cada provincia puede hacer cosas, pero necesitamos un programa nacional”, afirmó Llaryora.
El mandatario cordobés vinculó la infraestructura con las posibilidades de crecimiento económico. “Sin infraestructura no existe la posibilidad de la llegada de inversión. Sin infraestructura no podés construir un parque industrial. El octavo país más grande del mundo no se puede mover en camión, no puede no tener salidas”, sostuvo.
Y concluyó: “El desarrollo de toda esta potencia argentina necesita un acuerdo básico”. La actividad organizada por el CFI reunió a mandatarios provinciales de diferentes espacios políticos. Además de Kicillof y Llaryora, participaron del panel Elías Suárez, gobernador de Santiago del Estero, y Rogelio Frigerio, de Entre Ríos.
Santilli tenía previsto participar por la tarde de otro panel junto al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y otros funcionarios del Ejecutivo. También estaba prevista la presencia del gobernador de Jujuy, Carlos Sadir. Una vez finalizada esa actividad, el jefe de Gabinete tenía agendada una reunión bilateral con el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, para acercar posiciones en torno a un eventual acuerdo político.
El cruce entre Kicillof y Santilli ocurrió mientras el Gobierno nacional intenta consolidar acuerdos con distintas provincias. Las negociaciones se concentran en dos planos: el respaldo parlamentario a la reforma política y la estrategia electoral de cara al próximo año. En el oficialismo sostienen que varios gobernadores ya manifestaron su predisposición a acompañar los cambios impulsados desde la Casa Rosada, aunque todavía restan definiciones.
Las conversaciones también incluyen la posibilidad de que La Libertad Avanza compita con menor intensidad electoral en determinados distritos a cambio de apoyo político en el Congreso. Las negociaciones adquirieron mayor relevancia después de la frustrada sesión impulsada por la oposición para intentar avanzar contra el DNU 70/2023. El Gobierno logró evitar el quórum mediante la ausencia de legisladores vinculados con distintos gobernadores.
Entre los mandatarios que tuvieron incidencia en ese escenario estuvieron Maximiliano Pullaro, de Santa Fe; Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Carlos Sadir, de Jujuy; e Ignacio Torres, de Chubut. Finalmente, la oposición quedó a ocho votos de alcanzar los 129 legisladores necesarios para habilitar la sesión. Pese a las dificultades que todavía presentan las negociaciones, Santilli expresó confianza en que el oficialismo podrá avanzar con los cambios electorales. “Nosotros vamos camino a lograr un proceso que los ciudadanos desean”, sostuvo.
También recordó que el Gobierno consiguió aprobar otras iniciativas pese a las dudas iniciales sobre la cantidad de votos disponibles. “Decían que no íbamos a tener el número para sacar las reformas estructurales y salieron. Yo estoy convencido”, afirmó. Finalmente, planteó: “¿Qué diputado o senador va a estar en frente de la sociedad que no quiere votar seis veces o que le cueste USD 200 millones una elección para dirimir la interna de los partidos políticos?
Creo que vamos a estar bien y vamos a tener reforma electoral”. La discusión entre el Gobierno y los gobernadores continuará atravesada por la agenda legislativa, las obras de infraestructura y las negociaciones electorales que comenzarán a definir el escenario político de 2027.













