La investigación por el robo sufrido por el biker sanjuanino Carlos “Pollo” Comastri en su vivienda de Rivadavia sumó nuevos detalles a partir de la información aportada por la fiscal Claudia Salica. Tres delincuentes ingresaron a la casa durante las últimas horas del domingo, lo atacaron y le exigieron USD 500.000, una suma que la familia aseguró no tener. El episodio ocurrió mientras Comastri cenaba con sus padres, ambos adultos mayores.
Según explicó Salica, la puerta delantera de la vivienda, que comunica directamente con la vereda, estaba entreabierta. Los atacantes aprovecharon esa situación para intentar entrar. Cuando Comastri advirtió la presencia de personas desconocidas, intentó cerrar la puerta, pero los delincuentes lograron ingresar y comenzaron a golpearlo.
El biker habría sido agredido con una barreta de hierro, lo que le provocó una fractura de cráneo. Los atacantes también exhibieron un arma de fuego, lo ataron y amenazaron a sus padres, quienes no sufrieron lesiones. Uno de los aspectos que analiza la investigación es el pedido de los delincuentes, que exigieron concretamente USD 500.000.
La familia manifestó que nunca tuvo ese dinero. Los padres de Comastri son jubilados y tienen un pequeño kiosco, donde tampoco manejan importantes cantidades de efectivo. La fiscal señaló que el reclamo genera interrogantes, ya que esa suma no se encontraba en la vivienda.
Finalmente, los delincuentes escaparon con $120.000, bebidas alcohólicas, gaseosas y cigarrillos. Los investigadores buscan establecer de dónde surgió la información sobre el dinero y por qué los atacantes creían que podían encontrarlo en la casa. La Fiscalía analiza indicios para determinar si el asalto fue planificado.
Entre las hipótesis, evalúa si los delincuentes habían seguido previamente a la familia o si contaban con información sobre sus movimientos. Hasta el momento, ninguno de los tres sospechosos fue identificado y, según indicó Salica, actuaron con los rostros cubiertos con pasamontañas o capuchas. La investigación está a cargo de la Brigada Oeste, bajo la conducción del subcomisario Ríos, con la colaboración de efectivos de la Brigada Central.
Los pesquisas trabajan para reconstruir los movimientos de los delincuentes antes y después del asalto. Para eso, analizan cámaras de seguridad de domicilios particulares y las imágenes captadas por los dispositivos del CISEM instalados en la zona. Además, la Fiscalía cuenta con información que podría vincular a los atacantes con otro hecho ocurrido días antes en las inmediaciones.
Ese episodio habría tenido un nivel de violencia menor, aunque los investigadores detectaron similitudes en la manera de actuar. El posible vínculo forma parte de las líneas de investigación para establecer si ambos hechos fueron cometidos por el mismo grupo. Comastri recibió el alta médica el lunes cerca de las 11 de la mañana, tras permanecer bajo atención médica.
Su vida no corre riesgo y está fuera de peligro, aunque deberá continuar con controles neurológicos por la lesión sufrida. Mientras avanza su recuperación, los investigadores intentan identificar a los delincuentes, establecer cómo llegaron hasta la vivienda y determinar por qué exigieron USD 500.000.














