El economista Alberto Ades defendió el valor actual del dólar en la Argentina y sostuvo que la fortaleza del peso puede ser consistente con el proceso de transformación económica del país. Además, descartó las versiones que lo ubicaban como posible reemplazante de Luis Caputo al frente del Ministerio de Economía. Durante una entrevista concedida este sábado 10 de octubre a Splendid AM 990, analizó el debate sobre el atraso cambiario, comparó el valor del peso con distintos períodos históricos y planteó que una economía más ordenada podría sostener una moneda nacional más fuerte.
Ades consideró que la cotización actual debe evaluarse en el marco de un proceso de reformas estructurales, y no solamente a partir de las dificultades que atraviesan determinados sectores productivos. Sostuvo que el precio del dólar responde a las características de una economía que busca mayor estabilidad, aunque reconoció que la transición genera tensiones en el corto plazo. El economista planteó que el tipo de cambio vigente debe interpretarse en función de las transformaciones económicas que se desarrollan en la Argentina.
Su argumento contempla la posibilidad de avanzar hacia un esquema con mayor estabilidad fiscal, menor inflación, apertura comercial y crecimiento de la productividad. Para fundamentar su posición, comparó el tipo de cambio real con sus niveles históricos. Según explicó, el peso argentino está aproximadamente un 29% más fuerte respecto del promedio que tomó como referencia en su análisis, aunque frente a 2017 el tipo de cambio real se ubica en niveles similares.
A partir de esa comparación, sostuvo que la fortaleza de la moneda podría ser compatible, en el largo plazo, con una economía que consolide mejoras estructurales. De ese modo, relativizó la idea de que toda apreciación del peso constituye necesariamente un atraso cambiario artificial. Aunque respaldó el nivel actual del tipo de cambio, Ades reconoció que hay argumentos para considerar conveniente una cotización más elevada.
En la entrevista admitió que, desde su perspectiva, un dólar más alto podría ser deseable, aunque señaló que alcanzar ese escenario presenta dificultades. Su planteo distingue entre el valor que considera compatible con el proceso económico actual y el que preferiría en determinadas circunstancias. También contempla que las modificaciones cambiarias pueden tener efectos diferentes sobre las actividades económicas: algunos sectores podrían beneficiarse de un tipo de cambio real más alto, mientras que otros enfrentarían mayores costos, en particular los que dependen de insumos importados.
El economista consideró que esas cuestiones deben evaluarse teniendo en cuenta el funcionamiento general de la economía y no solo el impacto sobre una actividad particular. En su análisis, también abordó las condiciones que la Argentina necesitaría para alcanzar una mayor estabilidad. Ades mencionó el ordenamiento de las cuentas públicas como uno de los componentes fundamentales para sostener el crecimiento.
También destacó la importancia de un sector externo dinámico, impulsado especialmente por actividades como la energía y la minería. A esos factores sumó la posibilidad de alcanzar una inflación de un dígito, avanzar hacia una economía más abierta e integrada al comercio internacional y profundizar la desregulación. El incremento de la productividad también ocupa un lugar central en el escenario que describió.
Según su interpretación, la combinación de esas condiciones permitiría que la Argentina tenga una estructura económica distinta de la registrada durante períodos de mayor inestabilidad. En ese contexto, sostuvo que el país podría volverse más caro en dólares que durante 2022 y otros años de dificultades económicas. Ades aclaró que esa proyección no supone que el proceso esté garantizado, sino que representa un escenario posible si las reformas estructurales alcanzan los resultados esperados.
También vinculó el crecimiento económico y la estabilidad de la moneda con la necesidad de recurrir a modificaciones cambiarias. En su análisis, una economía con mayor productividad, estabilidad fiscal y capacidad exportadora podría sostener un peso relativamente fuerte sin depender de devaluaciones recurrentes. Desde esa perspectiva, la apreciación del tipo de cambio real podría reflejar cambios en la estructura productiva y no necesariamente una distorsión económica.
Ades relacionó esa posibilidad con el crecimiento de sectores capaces de generar actividad y fortalecer la inserción de la Argentina en los mercados internacionales. Sin embargo, condicionó su planteo a que se concreten los avances económicos mencionados. La evolución de las cuentas públicas, la inflación, la productividad y el sector externo son, según el especialista, algunos de los factores que determinarán la sostenibilidad del esquema cambiario.
Además de referirse al dólar, respondió a las versiones sobre su eventual incorporación al Gobierno nacional. Las especulaciones surgieron después de sus recientes contactos con la administración de Javier Milei, en particular a partir de una invitación del Presidente para participar de una charla. Ades explicó que conoce al mandatario desde 2023 y que esa relación fue interpretada por algunos sectores como una señal de una posible incorporación al equipo económico.
Sin embargo, descartó tener intenciones de asumir como ministro de Economía. Así, desestimó las versiones que lo señalaban como eventual sucesor de Luis Caputo al frente del Palacio de Hacienda. La aclaración se conoció en medio de la atención generada por sus recientes intervenciones públicas sobre el programa económico y los desafíos que enfrenta la Argentina.
Sus declaraciones se produjeron después de que participara en una reunión de Gabinete a la que fue invitado por Javier Milei. En sus análisis recientes, el economista también había planteado interrogantes sobre la política monetaria, las condiciones de financiamiento y el tipo de cambio real. Entre los temas que puso en discusión figura la posibilidad de flexibilizar las condiciones monetarias sin comprometer el objetivo de reducir la inflación.
También se refirió a la necesidad de ampliar el crédito privado y generar condiciones para canalizar una mayor proporción del ahorro hacia el sistema financiero. En materia cambiaria, su preocupación se centra en determinar cuánto de la fortaleza del peso responde a transformaciones económicas sostenibles y cuánto podría relacionarse con factores transitorios. En sus declaraciones de este sábado, Ades profundizó esa posición: considera que el nivel actual del dólar puede ser compatible con una Argentina más ordenada, aunque reconoce las dificultades de la transición y no descarta que un tipo de cambio más alto pueda ofrecer beneficios a determinados sectores.
Al mismo tiempo, su rechazo a una eventual designación ministerial despejó, al menos desde su posición personal, las especulaciones sobre una posible incorporación al equipo encabezado por Luis Caputo.















