La Autoridad Nacional Palestina (ANP) postergó las elecciones legislativas previstas para el 28 de noviembre de 2026 debido al deterioro de las condiciones políticas, económicas y de seguridad en los territorios palestinos. La votación podría realizarse en septiembre de 2027, pero todavía no se confirmó una fecha definitiva. La decisión fue comunicada oficialmente a Francia mediante una carta enviada por el vicepresidente de la ANP, Hussein al Sheij, al ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot.
En el documento, las autoridades explicaron que el escenario actual difiere del previsto cuando se anunció la convocatoria electoral. La presidencia palestina señaló que el aplazamiento busca generar condiciones políticas e institucionales para los comicios. El Gobierno encabezado por Mahmud Abbas considera que hoy no están garantizadas las condiciones necesarias para que participen todos los sectores palestinos.
Un portavoz del Gobierno explicó que “Las elecciones se han aplazado para crear unas condiciones más serias para celebrarlas y para que haya un consenso palestino que garantice su éxito”. La declaración plantea la necesidad de alcanzar acuerdos internos antes de avanzar con una nueva convocatoria. Según lo informado, Mahmud Abbas emitirá un decreto para formalizar la postergación.
Luego se establecerá una hoja de ruta para organizar las elecciones durante 2027, aunque todavía no se precisó el día de la votación. Septiembre del próximo año aparece como una posibilidad dentro de la planificación que analiza la dirigencia palestina. En la carta remitida a Francia, la ANP sostuvo que “las condiciones políticas, de seguridad y económicas previstas, sobre las que se basó la convocatoria de las elecciones legislativas para el 28 de noviembre de 2026, no se han materializado”.
El Gobierno palestino considera que las dificultades afectan aspectos esenciales del proceso electoral. Entre los obstáculos mencionados figuran la posibilidad de garantizar una participación inclusiva, la libertad de los votantes y las condiciones para preservar la integridad de los comicios. La carta fue enviada a París porque Abbas había asumido previamente un compromiso escrito ante Francia y Arabia Saudita para avanzar con la celebración de elecciones.
Otro de los argumentos de la presidencia palestina se relaciona con las dificultades para organizar el proceso en la Franja de Gaza. Según el portavoz de la ANP, Israel se negó a permitir el acceso de la Comisión Electoral Central palestina al territorio para realizar las tareas necesarias para organizar los comicios. Las autoridades palestinas también señalaron que el Gobierno israelí rechazó el ingreso de observadores europeos a Gaza.
De acuerdo con la posición de la ANP, esas restricciones obstaculizan la posibilidad de garantizar que la votación se realice en todos los territorios palestinos, con participación ciudadana y supervisión del proceso. La postergación forma parte de un proceso de diálogo nacional que también contempla futuras elecciones al Consejo Nacional Palestino, órgano parlamentario de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). La iniciativa busca establecer acuerdos entre los distintos sectores políticos antes de avanzar con nuevas convocatorias.
Las autoridades expresaron como objetivo construir un consenso que garantice la participación y el reconocimiento del proceso electoral. Sin embargo, el aplazamiento vuelve a extender los plazos para renovar las instituciones mediante el voto. La nueva hoja de ruta deberá definir las condiciones políticas y organizativas para desarrollar las elecciones durante 2027.
Las últimas elecciones legislativas palestinas se celebraron en 2006, cuando el movimiento islamista Hamás obtuvo una victoria frente a Fatah, el partido político de Mahmud Abbas. El resultado derivó posteriormente en una crisis política que profundizó las diferencias entre ambas organizaciones. En 2007 se produjo la división territorial y política entre Cisjordania, administrada por la Autoridad Nacional Palestina, y la Franja de Gaza, que quedó bajo el control de Hamás hasta el actual conflicto con Israel.
Desde entonces, las dificultades para alcanzar acuerdos entre las principales fuerzas políticas condicionaron la posibilidad de celebrar nuevos comicios. En 2021 se había convocado nuevamente a elecciones legislativas, pero Abbas decidió suspenderlas. En esa ocasión, argumentó que Israel no permitía garantizar la votación en Jerusalén Este ocupado.
La cancelación constituyó otro antecedente de las dificultades para desarrollar elecciones en todos los territorios palestinos. La decisión de la ANP generó una reacción del Gobierno israelí. El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, cuestionó públicamente a Mahmud Abbas y lo acusó de incumplir sus compromisos electorales.
En un mensaje publicado en la red social X, el funcionario sostuvo que “La Autoridad Palestina no ha celebrado elecciones presidenciales desde 2005 ni legislativas desde 2006. Mahmud Abbas está engañando a la comunidad internacional al cancelar una vez más las elecciones prometidas”. La declaración expone la posición israelí ante la decisión palestina.
Mientras la ANP afirma que el escenario actual impide garantizar una votación adecuada, Israel cuestiona la continuidad de las postergaciones. Las diferencias se producen en medio del conflicto territorial y político que mantienen ambas partes. Tras el anuncio, la Autoridad Nacional Palestina deberá formalizar la postergación mediante un decreto presidencial y establecer una nueva hoja de ruta para organizar los comicios legislativos.
El proceso deberá contemplar las condiciones de seguridad, la participación de los distintos sectores políticos y las posibilidades de realizar la votación en los territorios palestinos. También continuará el diálogo nacional sobre la elección de representantes al Consejo Nacional Palestino. Por el momento, septiembre de 2027 es una fecha posible, cuya confirmación dependerá de las decisiones de la dirigencia palestina.
La nueva postergación prolongará una interrupción electoral que comenzó hace dos décadas. La ANP sostiene que necesita mejores condiciones políticas y de seguridad para garantizar una votación con participación de todos los sectores. La definición del nuevo calendario quedará en manos del Gobierno de Mahmud Abbas, que deberá establecer los próximos pasos para concretar los comicios durante 2027.















