Córdoba, 8 de octubre (NA). Un tribunal de la ciudad de San Francisco condenó hoy a prisión perpetua a la madre de Aralí Vivas, la niña de ocho años que fue abusada y asesinada en noviembre de 2024 en la localidad cordobesa de Brinkman. La misma pena fue impuesta al padrastro de la niña y a un amigo de este.
Los integrantes del tribunal hallaron culpables a Rocío Rauch, madre de Aralí; a su ex pareja, Ezequiel Simeone; y a Cristian Varela, por el delito de abuso sexual con acceso carnal triplemente agravado y homicidio triplemente calificado. Rauch fue condenada por mayoría como partícipe necesaria de abuso sexual triplemente agravado y homicidio triplemente calificado. Simeone fue condenado por unanimidad como coautor de abuso sexual con acceso carnal triplemente agravado y homicidio triplemente calificado, y como autor del incendio de la vivienda donde se perpetró el asesinato.
Además, a Simeone se le unificó la pena con una condena a dos años y tres meses de ejecución condicional, dictada en San Francisco el 7 de septiembre de 2023. Varela fue sentenciado por unanimidad como coautor de abuso sexual con acceso carnal triplemente agravado y homicidio triplemente calificado. Al conocerse el fallo, Rauch sufrió una crisis de nervios y apuntó contra su ex pareja: "drogadicto de m…
Te odio, todo esto es culpa tuya, hijo de p…", dijo la mujer.















