Buenos Aires, 1 octubre (NA) — El Gobierno argentino rechazó este jueves las críticas del Reino Unido al arbitraje internacional que impulsa por la explotación de hidrocarburos en el área de las Islas Malvinas. Afirmó que recurrir a un tribunal internacional es un mecanismo legítimo y pacífico para resolver controversias. En un comunicado oficial, la Cancillería cuestionó que Londres caracterizara el recurso argentino al arbitraje, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), "como un intento de socavar” derechos". “Nada más alejado de la realidad”, sostuvo el Palacio San Martín, y agregó que someter una controversia a un tribunal internacional imparcial “es el acto más responsable que puede realizar un Estado”.
El pronunciamiento se conoció después de que el Reino Unido objetara la decisión argentina de iniciar un procedimiento de arbitraje para intentar impedir la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, en particular mediante el proyecto Sea Lion. El Gobierno había instruido el 28 de septiembre a la Cancillería y a sus equipos jurídicos a avanzar por esa vía. En su respuesta, la Argentina remarcó que "tanto el país como el Reino Unido son Estados parte de la CONVEMAR" y que, "al ratificarla, aceptaron los mecanismos previstos para la solución de controversias". “El recurso argentino al arbitraje no busca ‘socavar’ los derechos de nadie, sino preservar los legítimos derechos del pueblo argentino sobre sus recursos naturales”, sostuvo la Cancillería.
El comunicado también respondió a declaraciones de la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, quien defendió las actividades hidrocarburíferas británicas en el área. La Argentina señaló que, si el Reino Unido considera que esas actividades se ajustan al derecho internacional, podrá "defender su posición" ante los árbitros independientes que intervengan en el procedimiento. Además, la Cancillería recordó que la comunidad internacional reconoce desde hace décadas la existencia de una disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como sobre los espacios marítimos circundantes.
En ese marco, citó la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que instó a la Argentina y al Reino Unido a avanzar en negociaciones para encontrar una solución pacífica a la controversia. El Gobierno también sostuvo que la exploración y explotación unilateral de recursos naturales en el área en disputa constituye una modificación unilateral de la situación, que la Argentina viene objetando por canales diplomáticos. Además, rechazó que el Reino Unido aplique el principio de libre determinación de los pueblos a los habitantes de las islas y señaló que las Naciones Unidas no han aplicado ese criterio a la cuestión Malvinas. “La República Argentina reafirma su permanente disposición a reanudar las negociaciones bilaterales sobre la Cuestión de las Islas Malvinas”, concluyó la Cancillería.
El organismo sostuvo que continuará defendiendo sus derechos mediante “el diálogo, la diplomacia y el derecho internacional”.














