Buenos Aires, 28 septiembre (NA)- El Gobierno nacional acordó con Aeropuertos Argentina extender hasta 2049 la concesión de 35 aeropuertos del país, con la posibilidad de prorrogarla por otros siete años. Como parte del entendimiento, la compañía deberá realizar inversiones adicionales por US$ 600 millones. La empresa administra terminales estratégicas como Ezeiza, Aeroparque y Córdoba, y concentra alrededor del 90% del tráfico aéreo nacional.
Su red aeroportuaria emplea a unas 2.100 personas y recibe cerca de 43 millones de pasajeros por año. Aeropuertos Argentina, controlada por el Grupo Corporación Aamérica, del empresario Eduardo Eurnekian, deberá sumar esos US$ 600 millones a los US$ 606 millones ejecutados entre 2021 y 2026 para modernizar la infraestructura aeroportuaria. Según fuentes vinculadas a la negociación, la compañía tendrá que desembolsar los fondos antes del 31 de diciembre de 2031, acreditarlos en 2027 y completar antes de finalizar ese período el 75% de las obras previstas.
Los recursos adicionales no se incluirán en el esquema financiado por el fondo fiduciario que se alimenta del canon abonado por la concesionaria al Estado. Ese canon representa actualmente el 15% de los ingresos totales de la empresa, que provienen de actividades como tasas aeroportuarias, alquileres comerciales, estacionamientos y otros servicios vinculados a la operación aeroportuaria. La nueva inversión será afrontada directamente por la compañía.
Aunque el acuerdo no incluiría un listado detallado de proyectos, fuentes del sector señalan que una de las iniciativas con mayores probabilidades de concretarse es una nueva terminal internacional de arribos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, una de las principales puertas de entrada al país. La renegociación de la concesión comenzó en 2020, durante la gestión de Alberto Fernández. En el contexto de la pandemia y la paralización del transporte aéreo, la empresa sostuvo que la crisis había alterado sustancialmente la ecuación económica del contrato.
Entonces se acordó una extensión por diez años, hasta 2038, a cambio de una inversión de US$ 606 millones por parte de la entonces Aeropuertos Argentina 2000, denominación previa de la firma. Ese compromiso de inversión habría quedado prácticamente completado este año con obras en Aeroparque, Ezeiza y otros aeropuertos del interior, entre ellos los de Tucumán y Formosa. La nueva etapa de negociaciones se inició tras la llegada de Javier Milei a la Presidencia.
Según fuentes del sector, el entendimiento establece para la concesionaria una Tasa Interna de Retorno (TIR) de 14,3%, por debajo del nivel cercano al 17% que inicialmente pretendía la empresa. Además, el Ejecutivo rechazó incorporar al acuerdo los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), solicitado por la compañía. El convenio también contempla el cierre de reclamos y controversias pendientes entre el Estado y la operadora.
Por los vínculos profesionales que mantuvo anteriormente con Corporación América, grupo empresario al que pertenece Aeropuertos Argentina, el presidente Milei se apartó de las decisiones relacionadas con la concesionaria, sus accionistas y sociedades vinculadas. La medida busca preservar la transparencia institucional y evitar posibles cuestionamientos sobre la imparcialidad de las decisiones oficiales. Aeropuertos Argentina concentra la mayor parte de las operaciones aeroportuarias del país, aunque no es la única empresa del sector.
London Supply, perteneciente a la familia Taratuty, mantiene las concesiones de los aeropuertos internacionales de Ushuaia, Trelew y El Calafate, y es el otro actor relevante del sistema aeroportuario argentino.












