En medio de una escalada de paros docentes que afecta el dictado de clases, los padres autoconvocados de alumnos de los institutos preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) saldrán a la calle este jueves en una marcha pacífica hacia el Rectorado. La convocatoria, surgida de un grupo masivo de más de 600 familias, busca garantizar el derecho constitucional a la educación, independientemente de la crisis financiera de las universidades nacionales.
El reclamo: diálogo nulo con el Rectorado
La vocera del espacio, Verónica Figueroa, detalló en Radio Colón que la movilización no es improvisada y que la mayoría votó la fecha y el horario. El reclamo de fondo apunta directamente a la conducción de la casa de altos estudios, encabezada por el rector Tadeo Berenguer. “No nos han recibido, no nos han contestado nunca. El pedido es a las autoridades de la universidad”, afirmó Figueroa, remarcando que son los rectorados quienes tienen “la obligación, el derecho y las herramientas para articular y garantizar el funcionamiento”.
Respaldo a la medida de Milei
La protesta se da en sintonía con una señal política desde la Casa Rosada. La Secretaría de Políticas Universitarias intimó a los rectores a garantizar el dictado de clases en medio del conflicto salarial docente. Lejos de rechazar la medida, los padres la respaldan abiertamente. “Nos parece que de alguna manera hay que articular la visibilización de este cumplimiento para poder avanzar aún más con el reclamo justo del presupuesto. Una forma clarísima de defender la educación pública es saber que estamos en las aulas”, sostuvo Figueroa.
Deserción estudiantil y bajo rendimiento
El malestar tiene un correlato directo en las aulas. “Estamos en época de cierre de bimestre, los chicos han tenido temas muy acotados, clases mínimas, se los está evaluando y la mayoría está desaprobando”, advirtió Figueroa. La consecuencia es una creciente desilusión: “Ya están desilusionados con muchas de las materias que van a perder este año”.
Las familias detectaron una preocupante migración de alumnos hacia otras instituciones. “Se están yendo entre tres y cinco chicos por curso, y en algunos casos hasta diez”, detalló, señalando que la apertura de vacantes a esta altura del ciclo lectivo “marca claramente la deserción que estamos teniendo”.
Crítica a la administración de recursos
Sin desconocer el reclamo salarial docente, los padres plantean la necesidad de reordenar prioridades: “Si no tenemos presupuesto para nuestros adolescentes o los docentes, ¿cómo podemos avanzar con talleres? Una adecuación de las partidas presupuestarias podría ser un gran apoyo”.
Fuente: Jorge Yañez












